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Polaroid Image System

Hace unos 15 años, cuando el tema de las polaroid ya estaba completamente obsoleto, pude cumplir un sueño que me atormentaba desde 1979 cuando en la fiesta de cumpleaños de Ana María, una amiga y compañera de clase, su padre sacó un aparato cuadrado y feo de plástico, se lo puso delante de cara y al apretar un botón se hizo la magia. Me quedé absorto mirando como de ese mamotreto salía una cartulina donde en pocos segundos se iba formando la imagen de Anamari soplando las 10 velas. Esa imagen se ha quedado grabada a lo largo de los años en mi memoria.

Pues bien, como decía, cuando mi hija era pequeña y descubrí lo de chanchullear por la Red (cuando en ebay aun eran gratuitos los anuncios), cayó en mis manos una vieja Polaroid Supercolor 636 CL, producto de un cambio de vete tú a saber que tontería. Ipso facto fui a la desaparecida tienda de Fotoprix, que regentaba Maica en Calafell playa, y compré todos los cartuchos disponibles y encargué “una jartá más”. Así documenté esa añorada época de la que ahora se está formando en biología muy lejos de casa.

¡En fin! Sirva hasta aquí, lo escrito, como preámbulo y vamos al turrón.

La semana pasada, dando un paseo hasta el Cash Converters de Tarragona (trabajo muy cerca) tenían en un rincón de la vitrina de cosas raras y obsoletas una vieja Polaroid Image System en muy buen estado y con sus instrucciones por, tan solo, 10 euros. ¡A ver! No quiero parecer pedante, pero por diez pavos no me iba a quedar con las ganas de probarla. De regreso a mi puesto de trabajo pasé por una tienda de fotografía a ver si aun se podían conseguir los cartuchos para esta máquina. ¡Cagada! Ya no hay…de los de antes.

Ahora resulta que una empresa, creo que holandesa, que compró la última fábrica de Polaroid se dedica, bajo el nombre tan sugerente de “Impossible Project” reflotar este tipo de fotografía y fabrica cartuchos compatibles con estas máquinas de antaño. Así que compré dos cartuchos, uno en color y el otro en blanco y negro, de la serie 600. ¡Cagada, otra vez! La Polaroid Image System usaba otro tipo de cartuchos algo más grandes por lo que no me servían los comprados, pero como ya me conozco me los quedé.

Luego, ya en casa, mirando por Amazón vi que los había para esta máquina y compré uno que, sorprendentemente, me llegó al día siguiente…¡SÁBADO!

Pues dicho y hecho, inserté el cartucho en la cámara y esperé a tener una buena ocasión para usarla. ¿Esperar a usarla? Si. Esperar a usarla. Porque el cartucho cuesta casi 20 euros y lleva solo para hacer 8 fotos. Esto son 2,5 euros cada foto. Está claro que el concepto está en las antípodas del de las cámara digitales. Un capricho y como tal caro de cajones.

Espere a nochevieja para estrenarla y luego, dando un paseo con mi esposa, un par más en el exterior a mediodía. Bien. Veamos los resultados y los voy comentando.

 

1ª y 2ª (Una para nosotros y otra para  nuestros amigos. Aquí no hay posibilidad de hacer copias de la tarjeta SD)

Nochevieja

Con flash, trípode y temporizador.

La foto necesita algo más de luz a pesar de haber disparado con flash, pero para cogernos a todos tuve que ponerla a una distancia donde quizás el flash no llega a ser efectivo del todo. De todos modos era la primera que hacía no sabía que iba a salir. Ahora si la tuviera que volver a hacer le daría un poco más de exposición con la palanquita que lleva para tal efecto, pero en estás cámara el sistema de prueba y error nos cuesta dinero y mucho, así que solo nos queda tener en cuenta los errores para no cometerlos en futuras ocasiones. Es disparar a ciegas hasta conocer bien nuestra cámara.

La foto cuando sale de la cámara tarda unos 10-15 minutos en mostrar lo que quizás vaya a ser la foto que hemos tomado. Nada que ver con los cartuchos originales de antaño que a los pocos segundos ya se veían las formas y a los pocos minutos ya estaba la foto casi terminada y lista. En este caso, con estos cartuchos de Impossible Project la foto tarda en salir más de media hora y no se ve como se aprecia arriba hasta pasadas varias horas. Esta de aquí arriba no apareció así hasta la mañana siguiente. Estos cartuchos no son más que  un sucedáneo de los originales, pero hoy por hoy son los únicos disponibles para estas cámaras Polaroid originales. Con estos cartuchos perdemos eso de tenerlas al momento por aquello de tenerlas al día siguiente. Una pena.

La calidad de la foto tampoco impresiona, pero es el hecho de tenerla revelada al “momento” lo que mola. De hecho pensemos que estas fotos, al contrario que las digitales, son únicas e irrepetibles. No hay copia de seguridad ni negativos para hacer copias. Salvo que se escaneen, claro, como he hecho yo para publicarlas aquí. Y eso les da un valor especial que les perdona la calidad y el precio. Si se pierden o estropean, adiós a la foto y a ese momento especial.

 

Paseo por el paseo marítimo el mediodía del 1 de enero.

Sin flash y sin tener en cuenta el enfoque automático. 

Lo de no tener en cuenta el AF lo digo porque cuando empiezas a apretar el disparador la máquina mide la distancia hasta el sujeto mediante ultrasonidos (si, como los murciélagos) y la muestra en el visor en metros mediante unos número digitales de palo rojos como los de las calculadoras de los años 70 que molan mucho. Bueno pues el caso es que no me acordaba de ello y disparé directamente por lo que no estoy seguro de que le diera tiempo a enfocar adecuadamente.

La foto ha salido totalmente plana, sin que se perciban los colores y los pocos que salen solo llegan a intuirse. La resolución, pues ya lo ven, penosa. Eso si. Se consigue  un efecto años 70 perfecto, pues parece que se tomara hace 40 años, lo que le da cierta gracia.

Poco después de hacerla pensé que quizás si hubiera usado el flash para la luz de relleno…y si hubiera usado la palanquita de la exposición para darle menos luz….Lo que está claro es que con esta cámara solo podemos hacer especulaciones según vamos haciendo fotos, porque de lo contrario nos costaría un potosí. Además la foto tardó una eternidad en aparecer a pesar de que la reguardé desde el principio de la luz solar directa.

Esto me da una idea para una serie de fotografías interesantes. Maduraré el proyecto y ya veremos.

 

El mismo paseo de antes unos minutos después.

Con flash y teniendo en cuenta el AF.

Mucho mejor. En esta podemos apreciar los colores aunque sigue siendo una foto muy plana y poco definida. En una foto con un equipo actual estaría totalmente falta de carácter y sosa, pero este aspecto setentero es, precisamente, lo que le da carácter y fuerza. Además la expresión perdida de la modelo es genial, o al menos a mi me lo parece. Es una foto que me gusta mucho pese a sus carencias técnicas.

 

5ª 

KFC

Con flash y AF.

Parece que se porta mejor en los interiores que en el exterior. Esta vez no han tardado tanto en aparecer. No obstante tiende a subexponer por lo que en futuras ocasiones habrá de mover la palanquita de la exposición algo más hacia la flechita blanca. Ya lo había tenido en cuenta, pero no he querido pasarme por no estropear una de las fotos. Ya si acaso en el próximo cartucho ya que este se ha acabado.

Aquí abajo dejo las tres fotos restantes que quedaban en el cartucho.

 

6ª, 7ª y 8ª

KFC

Con flash, AF y la palanquita de la exposición ligeramente hacia la flecha blanca (pero no lo suficiente).

 

Bueno pues después de estas 8 fotos y 20 euros gastados he de admitir que esto me provoca sentimientos encontrados. Por una parte me encanta el aire viejuno que le da a las fotografías porque suple la carencia técnica con el carácter y la gracia de las imperfecciones. Pero lo que más mola, hoy en el KFC ha sido especialmente satisfactorio, es la cara de los demás cuando abres la cámara, apuntas con el mamotreto que te cubre toda la cara y ven salir la foto por la parte delantera mientras escuchan, desde las mesas adyacentes, los clics, ñoks, friiiiiuuuu y chaclacs hasta que la coges con dos dedos y toda la familia se la va pasando sin que se vea una mierda en la imagen. Y tú, claro está, te mantienes totalmente ajeno a ellos como si lo que estuvieras haciendo fuera lo más normal del mundo y lo hicieras a diario. Mi hija, cuando ya me sentaba a por el pollo, me dice “papa están todas las mesas alucinando contigo”, a lo que yo me he girado y me encuentro a los demás comensales desviando la mirada y disimulando. Eso no tiene precio.

Al menos en esta cámara hay que aumentar siempre la exposición en interiores y subexponer en el exterior si queremos, que al menos de luz, las fotos queden bien.

Por otro lado el sistema me parece excesivamente caro y la calidad de los cartuchos pésima. Creo que después de tantos años esto ya tendría que haber mejorado técnicamente lo suficiente como para que la calidad de las fotos fuera más acorde con el siglo que nos ha tocado vivir.

Cuando me hayan llegado el resto de las cámaras que he comprado veremos si ha sido cosa de esta cámara, o los cartuchos, lo que hace que las fotos salgan así. Veremos a ver.

Por cierto. La cámara utilizada para este artículo ha sido esta:

 

Polaroid Image System

Un saludo y muchas gracias.

 

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